Lo intelectual sigue tan asociado a los masculino, que lo que una autora reclama no es la maternidad de la obra sino su paternidad.

¿Por qué las mujeres importan?

“El cambio tiene que estar desde las palabras que utilizamos, así como lo dijo la abogada Adriana Ruiz en una de las intervenciones que se realizó en el foro. ”Las abogadas y litigantes somos defensoras y como pensadoras no solo tenemos el problema de ser una minoría en los doctorados con el 33 %, sino con respecto a los derechos de autor, marcas y patentes. Hay un estereotipo tan fuerte hacia la mujer con la producción de ideas que cuando queremos proteger nuestras ideas nos toca reclamar como mujeres la paternidad de las ideas, paradójico porque la paternidad no gesta, no podemos apelar a la maternidad de nuestras ideas”.