La otra cara de la corrupción: La responsabilidad del sector privado

2016, Colombia, Instituto de Ciencia Politica Fundacion Konrad Adenauer

El proyecto Colombia un país en transición, que se desarrolla conjuntamente entre la Fundación Konrad Adenauer (KAS) y el Instituto de Ciencia Política (ICP), tiene como objetivo central contribuir al diseño de políticas públicas y la toma de decisiones mediante el debate informado y diverso, en un contexto de terminación del conflicto armado en Colombia.

En el marco de este proyecto, se llevó a cabo el pasado 18 de agosto la mesa de expertos sobre la responsabilidad del sector privado en la corrupción. El objetivo fue analizar los impactos que tienen los actos de corrupción, que se desarrollan desde el sector privado, en la ciudadanía, el ambiente para hacer negocios y la cultura de la legalidad en Colombia.

Para empezar, el experto asociado del Instituto de Ciencias Políticas, Andrés Molano, destacó la coyuntura del país en la que el tema de corrupción sigue siendo tristemente oportuno. Del mismo modo, Molano –quien moderó la mesa de expertos- hizo énfasis en la importancia del tema en un contexto de postconflicto en el que se van a ver notoriamente afectados Estado, sociedad civil y sector privado.

Seguido a esto, María Margarita Zuleta, Directora General de la Agencia Nacional de Contratación Pública, dijo que existen puntos preocupantes en materia de corrupción: el difícil acceso a la información, en la medida en que nadie sabe cómo cumplen su misión los órganos de control, y mucho menos la rama judicial, lo cual genera desconfianza e incertidumbre en la gente. Asimismo, la poca criminalización con la que cuenta la corrupción hace que sea vista como normal entre la sociedad. Adicionalmente, expresó que los partidos políticos deberían ser castigados más severamente por los actos de corrupción de sus integrantes, ya que son ellos los que al final eligen contralor, procurador y fiscal. Por último, destacó la importancia que debería tener la sociedad civil exigiendo transparencia tanto en el Estado como en el sector privado.

Posteriormente, el Director Asociado de Control Risks, Oliver Wack, afirmó que hay un creciente riesgo de corrupción y esto está afectando directamente la inversión extranjera en Colombia. Por esta razón, mencionó que las estrategias que se están implementando aún se quedan cortas, ya que hay que ir más allá de la ley nacional y fomentar incentivos a los comportamientos éticos dentro de la empresa. Además, propuso fomentar las auditorías a terceros, como contratistas o consultores, los cuales tienen un papel importante en la empresa, utilizando herramientas tecnológicas como software para procurar el control interno efectivo.

Terminadas las dos intervenciones iniciales, se abrió el debate y la discusión, primero con las palabras de Elizabeth Ungar, directora de Transparencia por Colombia, quien hizo hincapié en que la corrupción estatal y la privada no son caras diferentes de una moneda sino que son la misma. A su vez destacó la importancia de delimitar las “zonas grises” que aún hay en la legislación colombiana, de manera que no haya oportunidad para malas prácticas. Como solución al problema de corrupción, la directora de la entidad propone la alianza de la sociedad civil con el sector privado para realizar acciones colectivas en aras de establecer una veeduría efectiva y una reparación de los daños causados por acciones corruptas.

De la misma forma, se plantearon soluciones que se hacen necesarias en el marco de una inminente firma de los Acuerdos. Carlos Tognato, director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad Nacional, propuso utilizar la cooperación internacional como una herramienta de control de las malas conductas, ya que esto haría que ciertas empresas o entidades tengan más inconvenientes para actuar corruptamente. Por otro lado, Adriana Ruiz Restrepo, de RRA Think Tank, dijo que cada empresa cuenta con una ONG que disfraza su accionar corrupto, por lo cual es necesario un fortalecimiento de la sociedad civil, que no se deje capturar, y sea activa en el proceso de castigo a las acciones corruptas.

Para concluir, David Quintero, Director del Área del Sector privado en Transparencia por Colombia, resaltó la importancia de cambiar la manera en la que se mide el éxito de un gerente en una empresa, ya que no debería importar solo las ventas sino hay que analizar factores como la relación de la empresa con la sociedad civil o el medio ambiente en aras de evitar prácticas corruptas para mostrar resultados positivos.

 

Fuente: https://bit.ly/3vZaqmY