2010, Bogotá, Redacción Periódico El Tiempo
La Corte Constitucional en la Sentencia T-291-09 creó un Comité de 12 miembros para que hicieran un Plan de Inclusión para los Recicladores de Cali. El Comité debería, en forma participativa, articulada, colectiva e incluyente, pensar y diseñar, conjuntamente, como Sociedad Civil y Estado, una política pública que sirviera para formalizar el trabajo y emprendimiento de los recicladores dentro de la economía del aseo de Cali, política que luego habría de adoptarse por Decreto.
La sentencia ordenó despegar al Comité en 2 semanas, pero él Alcalde se tomó 5; ordenó que el plan de inclusión estuviera terminado, puesto en marcha y con indicadores listos el 23 de Noviembre del 2009 pero el Alcalde no lo hizo y mantiene un pseudo-comité en pleno 2010.
Pero más grave, la versión preliminar de la Política de Inclusión deliberada colectivamente el 23 de octubre, durante el taller del Comité que CiViSOL estructuró, por su solicitud, y en el que logramos consenso y cerramos con abrazos – esa versión preliminar colectiva, la Alcaldía jamás la pasó en limpio ni la circuló en el Comité.
Y esto no se dio, porque la Alcaldía puso a un contratista a desbaratar lo colectivo, a sacar lo que no le servía, meter lo que necesitaba y re-empaquetar todo en una versión extemporánea, inconsulta y unilateral que mandaron por mail el 25 de noviembre al resto del Comité Y no pasa nada.
Es más, parece que el Alcalde recientemente hasta adoptó su propia versión ilegitima e ilegal por Decreto…Y sigue sin pasar nada.
Ingenuos nosotros que creímos que las órdenes y términos de un juez son perentorios para todos y que la participación no es cosmética democrática.
Olvidamos que en Colombia la ley sólo aplica a los sin-poder, que poco es el control jurídico y menor aun el reproche social.
Ciudadanos bobos que no vimos venir un año entero de soledad en la tierra del Deje-Así.
Fuente: https://bit.ly/34lNh2i