2005, Ecuador, El Universo (Internacional)
En un próximo episodio de la telenovela más popular en Colombia, “Todos quieren con Marilyn”, transmitida aquí en Ecuador por TC Televisión, una ex prostituta determinada a mejorar el mundo llega a una espaciosa oficina para discutir el tráfico de personas con funcionarios de las Naciones Unidas.
“Usted tiene nuestro apoyo total para luchar contra este crimen”, le dice el francés Thierry Rostan, vestido de traje gris. Rostan suena como un diplomático, porque eso es exactamente en la vida real.
Esta parece ser la primera vez en que un funcionario de la ONU actúa como él mismo, con escenas filmadas en las bien vigiladas oficinas de Naciones Unidas en Bogotá.
La ONU fue la que se acercó a los productores de la telenovela, dentro de una campaña que busca prevenir que mujeres jóvenes sean engañadas y se conviertan en esclavas sexuales en el exterior.
La telenovela, protagonizada por la actriz venezolana Scarlet Ortiz (Marilyn en la serie), fue vista como el vehículo apropiado para difundir el importante mensaje a la mayor cantidad de colombianos posibles.
Que mejor manera de llegar a la gente que a través de una telenovela que la ven siete millones de personas. Podríamos mandar un comunicado de prensa o algo así, pero no tendría el mismo impacto, dijo Sandro Calvani, director de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito en Colombia.
Adriana Ruiz Restrepo, encargada del programa de Naciones Unidas contra el tráfico de personas, estaba viendo una noche Todos quieren con Marilyn, cuando se le ocurrió la idea de proponerle a los guionistas de la telenovela que incluyeran episodios sobre este grave problema que afecta a Colombia.
La policía secreta estima que unos 50.000 colombianos, incluyendo mujeres y hombres menores de edad, son explotados sexualmente en el exterior, principalmente en Japón, España y Holanda.
La mayoría de las víctimas son personas que provienen de sectores rurales empobrecidos y que se desplazan a las ciudades en busca de riqueza y fama. Ellos son presas fáciles de los traficantes que los hacen soñar con promesas de carreras de modelos, viajes y la oportunidad de hacer realidad sus sueños. Pero la triste verdad es que terminan forzados a prostituirse, con pocas posibilidades de escapar.
El tráfico de mujeres es uno de los peores abusos contra la dignidad humana que puede vivir una persona, dijo Calvani.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, personalmente aprobó el novedoso plan para darle visibilidad al problema. Ruiz llamó a RCN Televisión, que produce la telenovela, y encontró que se entusiasmaron con la propuesta.
Eso cuadra perfectamente con nuestro objetivo de discutir temas sociales en nuestra telenovela, así que estuvimos encantados, dijo Adriana Suárez, productora ejecutiva de la serie, que también se presenta en otros países latinoamericanos, como México y Chile.
Juntos trabajaron el guión, que cuenta la historia de Catalina, una mujer de 24 años, bonita y ambiciosa, que está avergonzada de sus raíces humildes. Ella es engañada por un hombre que se hace pasar por un diseñador de interiores y que le promete convertirla en una modelo si viaja al extranjero.
Luego es drogada en el aeropuerto antes del vuelo para asegurar que no se retracte y acaba trabajando en un prostíbulo en el extranjero, contra su voluntad.
Es fácil para las jóvenes colombianas identificarse con el personaje y decir: esto me puede pasar a mi, dijo Ruiz, quien es representada en la telenovela por una actriz profesional porque ella no se sentía capaz de actuar.
Las Naciones Unidas se han reservado el derecho de borrar o modificar escenas propuestas. Ruiz dice que los cambios han sido algunos errores técnicos en el guión, como por ejemplo cuando se atribuyeron equivocadamente poderes de policía a la ONU.
Sólo en muy pocas ocasiones anteriores las Naciones Unidas han abierto sus puertas a los cineastas.
El año pasado, Annan dio permiso para que se filmara adentro de la Asamblea General de Nueva York El intérprete, protagonizado por Nicole Kidman, quien actúa como una traductora de Naciones Unidas que oye una conversación que le cuesta la vida.
Annan cree que es en el interés de la ONU mostrar su trabajo a las audiencias que van al cine. Sin embargo, ningún funcionario de la ONU actuaba, para su frustración.
“Fue muy divertido actuar como nosotros mismos en la telenovela, pero sobre todo, esto nos permite conectarnos con las personas del común y crear cooperación con otras organizaciones para lograr nuestros objetivos”, dijo Rostan.
Los episodios se presentarán en las próximas semanas.
Fuente: https://bit.ly/3gl6Du7