PRIMER POST 07/06/2009
Las encuestas de opinión son un buen recurso para averiguar lo que la gente piensa y predecir resultados electorales. Pero no sirven como detergentes. Los gobiernos que creen que su suceso en las encuestas les permite lavar sus fallas yerran de manera grave.
Grave y doble. Por una parte, se engañan sobre su prestigio y acaban tomándose libertades que podrían conducirlos a un final desastroso. Por otra, debilitan y degradan la democracia, que es la que paga la cuenta de los destrozos.
Miren por ejemplo a Silvio Berlusconi, el primer ministro italiano. Su control de la televisión le dio una elevada popularidad, pese a los atropellos de su bancada contra las leyes de vigilancia del Ejecutivo.
Confiado en que el pueblo lo quiere, ahora está metido en un feo escándalo con jovencitas menores de edad, vacaciones licenciosas en su mansión de verano y promoción de reinitas de belleza a cargos electivos.
Miren también el gobierno de Álvaro Uribe. La última encuesta de Ipsos lo pinta como un líder sólido: 66 por ciento de los ciudadanos lo consideran bueno o excelente y otro tanto apoya su reelección. Pero debajo de la alfombra roja en que marcha hacia el tercer mandato se oculta cada vez más porquería. Esta semana la Corte Suprema de Justicia condenó a Teodolindo Avendaño, el congresista que vendió al Gobierno su silencio para que fuera aprobada la primera reelección. También condenó a su colega Iván Díaz Matéus, que presionó a Yidis Medina para que cambiara el voto. Ellos, dice la Corte, pactaron con altos dignatarios del Gobierno ventajas burocráticas para sus allegados políticos. Un pronunciamiento extravagante de la Procuraduría absolvió a los altos dignatarios que negociaron el voto. Pero no los sacará del lío, porque todo cohecho implica dos partes.
Deslegitimada la primera reelección, acaba también de caer una sombra sobre la segunda. La Corte investiga por prevaricato a los congresistas que apoyaron el referendo reelectoral, dado que no aclararon la oscura naturaleza de su financiación. Además, podrían ganarse otra empapelada si alteran el texto aprobado por miles de firmas. De ser reelegido Uribe merced a este referendo, ocho de sus doce años de mandato quedan teñidos de turbiedad.
El detergente de las encuestas no basta para lavar tantas manchas ante la historia. Tampoco para salvar al Congreso y los partidos, que se tambalean bajo su propia podredumbre y pagan el pato de la venalidad. El último Barómetro Global de la Corrupción, divulgado hace tres días, revela que los políticos y el Congreso son las instituciones más desprestigiadas de Colombia. Solo la clase política de El Salvador supera en percepción de corrupción a la colombiana.
Es muy peligroso que el Gobierno crea que las encuestas extienden diplomas de limpieza. Los éxitos de relumbrón amenazan con romper el espinazo a la frágil democracia colombiana.
Un gol de los recicladores Los basuriegos acaban de obtener un histórico triunfo. La Corte Constitucional falló a favor la demanda de unos recicladores asistidos por la fundación CiViSol y la abogada Adriana Ruiz Restrepo contra la medida que los dejó sin modus vivendi al cerrar el basurero caleño de Navarro. El tribunal conmina a quienes los echaron a garantizarles el derecho a la salud, la comida y la educación mediante programas que los incorporen como pequeños empresarios de la recolección y aprovechamiento de basuras.
Hasta hace un tiempo recoger desperdicios era actividad sucia que se dejaba a los basuriegos. Ahora es lucrativa, y se la pelean desde la mafia, en Nápoles, hasta los jóvenes tiburones del capitalismo, en Colombia. Gracias a la Corte, en adelante deberán tener en cuenta a los recicladores tradicionales. El Defensor del Pueblo deberá garantizar que no vuelvan a escamotearles sus derechos.
cambalache@mail.ddnet.es
Fuente: http://bit.ly/2u4N2ZC
SEGUNDO POST 03/05/2009
2009, Bogotá, Periódico El Tiempo por Daniel Samper Pizano
Dice un refrán soez pero sabio: El día que la m valga algo, los pobres nacerán sin c . Una confirmación más del dicho se está produciendo en Colombia. Durante años, la basura no valía nada, ni existía el concepto de que había en ella porciones recuperables. Los alcaldes la recogían, la tiraban a un hueco y cobraban a los ciudadanos. Solo los basuriegos o recicladores se ocupaban de hurgarla, separar lo podrido de lo reutilizable, juntar en un lado papeles y cartones, amontonar latas y metales en otro, poner en un tercer grupo vidrios y cristales y luego vender lo recuperado para que las fábricas volvieran a procesarlo. Aún recuerdo a las señoras de pañolón que, costal al hombro, azotaban las calles gritando ¡Fraaascos, boootellas, papeeeel!. Los niños ricos se asomaban a la puerta, entregaban a las marchantas cascos vacíos y jotos de periódico, y se producía entonces una imagen aberrante que me acompañará al infierno: la mujer sacaba una chuspita con monedas y pagaba al niño rico su mercancía de desecho.
La deuda que tenemos con los basuriegos es impagable; ahorraron vertederos y ayudaron a la industria. Una interesante investigación de la economista Rocío Moreno demuestra que son bien reconocidos los beneficios ambientales, económicos y sociales de los recicladores y que su actividad reduce el costo urbano de gestión de desperdicios.
Pero desde hace meses las cosas han cambiado. Gracias al progreso del espíritu ambiental se descubrió que reciclar basuras es estupendo negocio.
Los niños que antes habrían cobrado a las marchantas por sus frascos quieren ahora echarlas del mercado, quedarse con los restos y hacer una fortuna revendiéndolos. Operan ya en el país varias de esas empresas, una de las cuales (Recursos Ecoeficiencia S. A.) es propiedad de Tomás y Jerónimo Uribe.
Para desplazar a los recicladores hacía falta una ley. Esta llegó en diciembre del 2008. Entre copiosas normas técnicas sobre escombros muchas de ellas sanas y necesarias hay tres que expulsan a los viejos basuriegos e instauran el imperio oportunista del capitalismo ecológico. Una, quizás inconstitucional, declara que los residuos, que eran res nullius (de nadie), ahora son del Estado. Otra prohíbe examinar y extraer contenidos de las canecas (no digo esparcirlos, que es cosa de mendigos, no de recicladores).
La tercera proscribe el trasteo de basura y escombros en medios no aptos ni adecuados. Fácil resulta suponer que son adecuados los camiones de las flamantes empresas ecoeficientes y no los costales, carritos de balineras y zorras de los cartoneros.
La Ley 1259, sancionada por el Gobierno, es un atentado contra la supervivencia de esa humilde comunidad, a la que debemos décadas de racionalización de desperdicios. La ley incluye líricos parágrafos sobre campañas cívicas y capacitación de personal, pero la verdad pura y dura (lo dice un informe de Daniel Páez en la revista Shock) es que están sacando a los basuriegos y pronto les cobrarán multas de dos salarios mínimos por hurgar canecas. ¿Cómo van a pagar, si un reciclador apenas gana 10.000 pesos diarios? Una ONG tiene entutelada ante la Corte Constitucional cierta medida que, al cerrar en Cali el botadero de Navarra y licitar las basuras, sepultó a los recicladores. Hay que ver el desdén humano con que se hacen estas cosas: cuánta delicadeza ahora con los desechos, cuán poca con los basuriegos.
Escalofrían las cartas de la Superintendencia de Servicios Públicos y la Corporación Regional del Valle, donde afirman que no está dentro de nuestras funciones ambientales solucionar problemas sociales. ¿Pero sí crearlos? Si alguien tiene derecho a vivir de los desperdicios son los basuriegos.
Antes que atender a ávidas ecoempresas, es deber del Estado ofrecerles a ellos remedios reales, no soluciones basura.
cambalache@mail.ddnet.es
Fuente: https://bit.ly/2CRd73N
TERCER POST
2009, Bogotá, NTC Televisión 1
Por otra parte el prestigioso periodista Daniel Samper Pizano denunció hoy que una Ley aprobada en diciembre del año pasado va a dejar sin trabajo a 50 mil recicladores para beneficiar unas empresas, entre ellas una en la que tienen intereses Tomás y Gerónimo Uribe, Dora Montero.
Dora Montero: Maria Cristina se trata de residuos de ECOEFICIENCIA, la misma que inició los lotes de Mosquera y que según afirma un grupo de recicladores lo sacó de un negocio de supervivencia en el que llevaban trabajando familias completas durante muchos años.
El columnista Daniel Samper Pizano denuncia hoy en el diario el Tiempo que una ley aprobada el pasado 19 de Diciembre saca a los tradicionales recicladores del negocio de la basura para entregárselo a empresas entre las que está RESIDUOS ECOEFICIENCIA, una compañía controlada en más de un 60 por ciento por los hermanos Tomás y Gerónimo Uribe.
Daniel Samper Pizano: sacan a patadas a los basuriegos de este oficio que antes era un oficio humilde y ahora se ha vuelto un gran negocio y por eso está trayendo muchos capitales y muchas empresas, una de las cuales es una empresa de los hijos del señor presidente.
Dora Montero: La Ley crea una multa de hasta 2 Salarios Mínimos llamado comparendo ambiental que será aplicada a las personas que recuperen elementos de las bolsas de basura, almacenen esos materiales y que transporten basuras o escombros en medios no aptos como los carritos de balineras y las carretas de caballos. Los recicladores que se han organizado para hacer su oficio de manera eficiente e higiénica aseguran que lo que quieren es sacarlos del negocio para favorecer a unos privilegiados.
Nora Padilla: A pesar de que están cobrando la Zona Franca decide que es mejor que lo maneje ECOEFICIENCIA las basuras y no los recicladores, entonces desde luego pues estos compañeros son desalojados de allá sin ninguna alternativa.
Isabel Martínez: Aquí se terminó el trabajo porque el hijo del presidente tiene una empresa de reciclaje que se llama ECOEFICIENCIA, la cual trajeron una propuesta.
Alexander Ledesma: El solo hecho de ser hijo del presidente ya usted va a ir allá a licitar y ya, ya perdió mejor dicho, es que ni para qué va.
Dora Montero: Por eso los recicladores han organizado marchas para reclamar por lo que ellos califican una vulneración de su derecho al trabajo. En la denuncia de Daniel Samper concluye señalando.
“Si alguien tiene derecho a vivir de los desperdicios son los basuriegos, antes que atender a habidas eco empresas es deber del estado ofrecerles a ellos remedios reales, no soluciones basura”.
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=WYfNZTiCP-g