Abogada de Civisol asesora proceso de cumplimiento de Sentencia “Construimos un lenguaje común”

2009, Bogotá, Redacción Periódico El Tiempo

La abogada caleña Adriana Ruiz-Restrepo ha sido la artífice de todo el proceso de reconocimiento de los derechos a los recicladores. En sus hombros se echó el peso de su defensa ante la Corte Constitucional y ahora que las entidades trabajan juntas en cumplir la sentencia decidió apartarse del proceso, aunque lo vigilará desde fuera del país.

¿Cómo se destrabó el proceso? Por varias cosas: la necesidad de las autoridades de cumplirle a la Corte o incurrir en desacato a orden judicial; la necesidad de los recicladores de organizarse o seguir muriéndose de hambre y heredar ese destino a sus hijos; y las voluntades de todos los miembros del Comité de Inclusión de no desperdiciar una oportunidad histórica y mostrar que en este país, y en Cali, sí cabemos todos.

Y bueno, de parte de Civisol, exigir y proponer, y luego volver a exigir un poco más y volver a proponer otra vez y hasta el desespero y el cansancio, pero siempre a la luz del derecho y por un bien común, y creo que eso sirvió para persuadir y confiar. Creo que aunque desgastante, esta actitud de empoderamiento jurídico sirvió para que el caso que ganamos en la Corte no se quedara en papel y tinta y vaya camino a transformar la realidad de casi 3.000 personas.

¿Ve un compromiso real de la Administración y de las entidades involucradas? Creo que sí, parte de lo que hicimos desde las 8 a.m. hasta las 9 y 30 p.m.

del 24 de septiembre y el intenso trabajo previo del fin de semana , fue construir un lenguaje común y una visión compartida de lo que esperamos convierta a Cali en ciudad de la inclusión y la conciencia ambiental. Todo quedó consignado en una hoja de ruta que se estructura sobre los 5 pasos o pilares de la que ahora será la política pública de reciclaje de Cali.

¿En cuánto tiempo sueña ver a los recicladores convertidos en empresarios?   Ser empresario es tener el derecho de hacer empresa, hacerse empresario es un proceso de aprendizaje, ellos son reconocidos jurídicamente como empresarios de la basura ahora viene el reto de llenar ese título, aprendiendo a tener mayor gestión, proyección, confianza, democratización y capacitación en formación empresarial. Lo maravilloso es que ya están en ruta de agremiarse como Arca, la Asociación de recicladores de Cali, y contarán con una sede para facilitar los procesos de construcción de voz, información, organización e identidad.

Creo que en uno seis meses, ya arrancará la primera generación de empresarios de la basura y detrás de ellos vendrán más. En un año debería estar, los recicladores y la ciudad a todo máquina. De ellos y nuestro apoyo depende que Cali se vuelva modelo de inclusión y de conciencia ambiental.

¿Qué puede ser lo más  difícil en este proceso? De un lado, la rápida articulación entre CVC-Dagma-SSPD-Emsirva para implementar la política pública. Difícil también será que los recicladores se colectivicen rápidamente bajo una organización sombrilla que lidere el proceso hacia adentro y hacia afuera. Y me temo que no será fácil volver a concebir y entender la basura-reciclable y no reciclable- mejor dicho al aseo, no como un negocio o nicho de mercado privado sino como un servicio público para los ciudadanos.

 

Fuente: http://bit.ly/2w9XU61